No es tu culpa sentir que la maternidad no es lo que esperabas.

No es tu culpa sentir que la maternidad no es lo que esperabas.

No lo es.

No es tu culpa sentir que tu hijo te frenó la vida, que hiciera que tus antiguas relaciones y tu ocio desaparecieran, que tu capacidad de trabajo se viese mermada y que todo tu mundo se diese la vuelta.

Porque es verdad.

Porque ser Padre o Madre no es tarea simple.

Pero… ¿Acaso alguna relación lo es?

No nos enseñaron a nacer, no nos enseñaron a compartir un camino.

Nos enseñaron a mirar al otro y hacerle cumplir con nuestros deseos.

A eso la sociedad lo llamó amor. Sigue leyendo