Y tú que sabrás de la vida si sólo tienes 8 años-. Dijo el adulto enfurecido.

+ Y tú que sabrás de la vida si sólo tienes 8 años-. Dijo el adulto enfurecido.

– Todo- Respondió Manuel. Y luego prosiguió:

… Tú ya estas rondando los 40. Tú ya olvidaste. Tú no sabes lo que es la vida, tú solo sabes de qué esta hecha la inercia y el miedo, la rutina y la soledad.

Yo sólo conozco la oscuridad cuando te veo.

De dónde yo vengo, mis amigos aún confían, aún creen en los caminos secundarios… se saludan con abrazos y juntan su corazón cuando se miran.

Tú moriste el día que decidiste aparcar la infancia en el patio de un colegio.

Tú olvidaste el día que creíste saber algo de la vida.

Te invito a jugar otra vez… a volver a sentir el aroma de la vida titilante en cada paso.

Tú no sabes nada de la vida…

Vives dentro de tu mente,
Apenas recuerdas nada..

Sólo sabes mirar cuando sentencias…

olvidaste abrazar con los ojos cerrados.

olvidaste saltar sobre los charcos.

Olvidaste recordar…

Olvidaste mirar dentro de tu corazón.

—-

Fragmento extraído de “Aladuría y El reencuentro con nuestra Esencia”.

A la venta en octubre de 2017.

+ info en www.mundoaladuria.com

– Maestro .. ¿Cómo se hace para caminar el corazón por centro?

– Maestro .. ¿Cómo se hace para caminar el corazón por centro?

+ Fácil. Sólo tienes que sentir que el caminar, la huella, la sientes más en el pecho en el suelo.

El que camina desde la idea, pisa fuerte y busca surco.

Su deseo es llegar lejos, pero no avanzar.

(…)

 

Del borrador de “La educación de la Luciérnagas”

+ Maestro.. ¿Cuando tienes miedo tu que haces?

+ Maestro.. ¿Cuando tienes miedo tu que haces?

– Yo, abro las ventanas.

+ ¿Para qué?

– El miedo, querido alumno, se alimenta de la ceguera de la habitación. Se alimenta del eco sordo de nuestra mente.

El miedo, sólo existe cuando crees que lo has visto todo, cuando crees haber conocido todas las respuestas posibles.

Por eso abro las ventanas.

Por es la luz, quien me recuerda, que las sombras bailan formas gracias a la luz precisa.

Que sin luz todo es cautela. Todo es quietud y pausa.

Cuando tengas miedo abre las ventanas.

+ ¿Y qué lograré maestro?

(…)

Del borrador de “La educación de las luciérnagas”