Por si alguien anda con el alma revuelta y el corazón lleno de pensamientos…

Y anuncio por estos lares que se me quedó una hora libre en la semana para hacer “Acompañamiento terapéutico”.

Si alguien anda con el alma revuelta y el corazón lleno de pensamientos, si alguien se encuentra envuelto en nudos y cerrazones, si alguien asoma la valentía necesaria para cruzar al otro lado del espejo y verse, conocerse y deshacerse de lo innecesario…. Que me llame y contacte.
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Nos enseñaron a educar en democracia.

Nos enseñaron a educar en democracia y, sin embargo, hay muchas conductas que tenemos prohibidas.

Ser agresivo manifiesto es motivo de castigo, ser obediente y callado es motivo de premio, escuchar al maestro es lo óptimo y estar mirando por la ventana merece, a menudo, una reprimenda… ¿Hacia dónde están mirando esos niños que no cumplen con lo que la escuela dicta?

Permitir que todas las singularidades sean expresadas posibilita una sociedad comprometida en la que todo mirar es aceptado.

¿Y si el niño que expresa agresividad es el niño que el sistema-aula necesita para mostrar lo que el resto no puede expresar?, ¿Cómo se siente el niño que está mirando por la ventana?, ¿Hacia dónde está viajando?

No podemos educar en empatía si no somos capaces de aceptar al otro desde la diferencia que nos une: Nuestra singularidad.

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Fragmento extraído del libro “Aladuría y el reencuentro con nuestra esencia”. Capítulo 2. A la venta en octubre de 2017.

+ info en www.mundoaladuria.com

ilustración Kyle Coban

Lealtades invisibles y nuestra Libertad Creativa.

Lealtades invisibles1

Tener sueños es fácil, lo complicado es sostenerlos en el tiempo y serán innumerables las situaciones, personas y/o contextos que nos harán tener la tentación de abandonarlos. Desde luego, es más fácil rendirse que luchar, lo que es difícil es saber lidiar con las consecuencias de esas decisiones: la primera lleva al remordimiento y la culpa y la segunda al dolor y el crecimiento. Parece que quien no dedica tiempo a desarrollar su luz, tendrá que dedicarlo a calmar sus sombras.

¿Qué puede pasar para que aparezca ese abandono?, ¿Qué pasa para que ese entusiasmo juvenil se difumine y al final nos conformemos con tener solamente ideas llenas de fantasía revoloteando por nuestras mentes, pero no sepamos cómo hacerlas realidad?, ¿Qué nos impide dar vida a nuestros sueños?

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Sobre el reencuentro con nuestra Esencia Creativa.

La pregunta no es ¿Cómo se es creativo? La pregunta correcta es ¿Qué te impide sentir que ya lo eres?

La creatividad requiere tener el valor de desprenderse de las certezas.

Erich Fromm

Postales de un Despistado. Nota 3. Día 3. 

“Yo creo que esta pregunta abre dentro de nosotros una suerte de guiño que nos hace sentir que algo ha pasado en nuestro camino para dejar de creer que somos creativos. Puede ser que nos hayan dicho que lo nuestro no valía o que nuestra expresión creativa nunca tuviera la aceptación que necesitábamos por parte de los demás.

Habrá muchas razones, tantas como personas. Si analizamos la pregunta ‘¿Cómo se es creativo?’ la cuestión es lanzada hacia afuera y parece que nunca asomará una respuesta clara. Lleva siglos y siglos rebotando en el mar del conocimiento y aún no se ha encontrado una respuesta que satisfaga nuestra sed. Es, sin duda, una alternativa poco libertadora porque nos hace colocar la creatividad en un lugar lejano y de difícil acceso; algo así como que la creatividad vive en algún remoto lugar y nosotros, simples mortales, tenemos que encontrar la manera de llegar hasta ella.

Al analizar la segunda pregunta, la que hace referencia al qué me impide sentir que ya soy creativo, sentimos que nos lleva a un lugar de intimidad, a nuestro hogar interno, y nos invita a tomar consciencia sobre qué factores persisten aún dentro de nosotros y se han convertido en exigentes resortes imposibilitadores. La primera cuestión nos hace estar inmóviles por la simple ansiedad de no poder responderla y la segunda acciona nuestros mecanismos creativos y nos incluye en la respuesta.

Lo negativo de la primera es que es una pregunta que nos anula en el proceso y siempre estaremos preguntándonos cómo se es creativo, cómo se ama, cómo se hace esto o aquello. Es una pregunta de la que partimos carentes. Es algo así como pedir permiso para ser algo que en realidad ya somos. La creatividad es una cualidad tan innata en el ser humano como lo es el respirar o el volar en la aves.

Su problemática es enorme porque es una pregunta que, de hacerla al exterior, de buscar modos de ser creativos siempre acabaremos solos y en duda. No deja de ser paradójico que la gente se pregunte sobre cómo se es creativo y trate de buscar respuestas cuando ya está siendo creativa al se capaz de crear la pregunta. Metafísicas a parte, eso de preguntarnos sobre qué es la creatividad parece que nos lleva al mismo lugar al que vamos cuando nos preguntamos qué es la vida porque, la pregunta acerca de la creatividad, es una pregunta que conlleva un eco personal indivisible. Preguntarnos acerca del cómo ser creativos es como preguntarnos acerca del cómo ser humanos. No hay una norma, no hay una forma concreta de ser creativo. Para serlo, tan sólo tenemos que dejarnos ser.

Quizás es porque tenemos el impulso miedoso de querer comprenderlo y analizarlo todo, quizás es porque necesitamos creernos dueños de la realidad y esa domesticación la urdimos tras las garras del pensamiento que busca, sobre todo, sentirse por encima de lo mágico e invisible.

 

“…. Mientras el pensador, lleno de fórmulas y anotaciones, trata de buscar respuesta al enigma del qué es la vida, 200 metros calle abajo una madre abraza a su hija mientras compra fruta.
 
El insigne pensador, hundido entre sus reflexiones, no se dará cuenta de la hazaña prodigiosa que le hembra suscita y ésta, en un presente desbordado, quizás no tenga tiempo de preguntarse qué es la vida porque estará demasiado ocupada dándosela a su hija…
 
Y así es como pensar y sentir están abocados al divorcio….”*

 

 

 

ilustración: Hangmoon

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*Del borrador del libro “Ensayo sobre Aladuría y el reencuentro con nuestra esencia creativa” de Julián Bozzo. Próximamente a la venta.

Julián Bozzo: Pedagogo formado en Antropología, Terapia Gestalt y Pedagogía Sistémica. Diplomado en Ciencias Químicas. Poeta y Músico. Director de Mundo Aladuría que incluye ImproVersa Escuela de Creatividad y Canto Improvisado, Danza Palabra Pedagogía y Mundo Aladuría Música.

Tiene dos discos publicados y está a punto de publicar dos libros, entre ellos un Disco-Libro de Nanas (Canciones de cuna).

@bozzojulian

Más información en http://www.mundoaladuria.com