Los hombres con corazón de ojera (I)

Hay gente hermosa por el mundo. Las hay. Pero cada vez viven más en el exilio. Cada vez asoman menos, cada vez pesa más lo contundente. Cada vez se cubre más la vida de su tamiz grisáceo, cada vez hay más reojos, cada vez menos hermanos. Cada vez más promesas quedan huérfanas y la culpa se hace dueña del monstruo que en la sombra se va gestando.

La cultura del “soy suficiente”.

A: - Ahora mismo termino un master en Psicología Transgeneracional y empiezo otro de Pedagogía Waldorf. B: -Vaya, qué bien. -le respondo - ¿Llevas muchos ya, no? A:- Sí -me responde -Es mi cuarto master. Llevo toda mi vida estudiando. B: -¡Ah! ¿Y para qué? A: - No sé, la cosa está muy mal; mientras espero que llegue el trabajo me sigo formando. Cuanta más formación tenga más posibilidades tendré de encontrar un trabajo que me guste.