No hay gente malvada. Sólo hay personas con falta de amor y cariño.

(…)

Padre ¿Por qué hay quienes desean apagar nuestra luz? ¿Por qué hay quienes, frente a un salto o carcajada, enseguida tratan de convertir nuestra alegría en delirio? ¿Por qué hay gente malvada?

No hay gente malvada hija mía.

Sólo hay personas con falta de amor y cariño.

Vive de tal manera que, cuando escuches un grito, veas el quejido que asoma detrás; la luz tenue que todo dolor esquiva… Y quedes prendado del escaso amor al que su alma fue sometida y sea ahí, en ese pozo de sombra y frío, el lugar donde deposites tu abrazo gentil, tu mirada dulce, tu ser de aroma y brío.

Ama desodiando, descosiendo la tortura de la sombra sobre la que vive el sujeto olvidado, ese individuo anónimo que apenas recuerda que el amor es como la caricia profunda de un río.

Ama arrojando luz, hinchando tu color desde el centro, como las gotas en las primeras flores de la mañana, como la mirada desinteresada de un niño, como un paisaje de bienvenida para el viajero sediento.

Ama para descoser el dolor.

Ama de tal manera que, al escuchar un grito, veas sólo la falta de amor, veas sólo al animal confuso y herido que encontró hogar entre las tinieblas y las sombras… El eco de un hombre insomne que allí se quedó, asustado entre la maleza y en profunda soledad, enamorado de recuerdos vagos y de cadáveres de los que hoy se siente presa.

Ama de manera que tus besos nutran vida.

Recuerda, hija mía: -Nadie es malo por puro feliz.-

Sólo hay personas con falta de amor.

(…)

Fragmento extraído del Libro “Aladuría: El Reencuentro con nuestra esencia”.

Próximamente a la venta.

Amando a la hembra maga

Discúlpenme si no giro mi cuello al ver a una dama veinteañera revoloteando por la avenida. De corazón estimo y dejo en este sentir lo siguiente: Ya no me interesa. Lo sé, me dirán: “Hembra joven atrae al macho alfa”.

Y no sé, quizás pueda ser porque ya no soy de la manada ni tampoco es mi entrepierna la que toma las decisiones. Más de joven bien supe del arrebato de la pasión y bien me dejé llevar por esas laderas inconexas, pero ¿Cómo comparar el aroma de una dama con el universo de mi hembra maga que le da mil vueltas a cualquier otra mujer?

Amar a una muchacha es simple, sólo hay que mostrar de afuera sin darle mucha presencia a lo de adentro. Amar a una hembra maga es ya cosa seria, pues, acercarse a ella, se hará siempre y cuando el hombre haya pagado el peaje necesario para dejar de mirarse como centro de todo giro.

Porque, entiéndanme, para amar a una hembra maga hace falta algo más que lucir bellas camisas. Amar y lanzar pirotecnias es del todo harto sencillo, pero enfrentarse al universo de un hembra maga es latencia de otro ser.

Discúlpenme si, al pasar una muchacha bien dotada con pasos como flores y un flotar rotundo, no me quedo embelesado, pero es que en mi hogar duerme una hembra superlativa que a su vez está arropando entre sus pechos a mi corazón desnudo.

Ella. Que trajo vida a mi semilla, que guarda la sabiduría de una vida hecha en su vientre, que tiene amor a torrentes y festejos por doquier. Ella. Que ya conoció de la noche minifaldas, que ya jugó con hadas, hoy guarda en sus ojos mil planetas por coser.

¿Creen que mi ser va a estar dispuesto a perderse por una hendija cuando en casa el alma brilla y todo amor es florecer?


*Fragmento extraído del discolibro “En el corazón de la hembra maga”.

+ información en http://www.mundoaladuria.com

Ilustración @Claudiatremblay

No es cuestión de amar despacio

No es cuestión de amar despacio
no es cuestión de amar con miedo
no es cuestión de amar con cautela
tampoco de amar midiendo.

No consiste en calmar ganas
ni tampoco en lucir egos
no consiste en aferrarse
al amor que se está yendo.

Es cuestión de abrir las alas
de entregarse a lo sincero
de abrir el alma a la vida
y dejar que entre lo nuevo.

Es cuestión de dar quebrada
al insomne envuelto en frenos
al que tiene miedo al salto
pero añora estar en vuelo.

No es cuestión de amar despacio
no es cuestión de amar fingiendo
vaciar para entregarse
y dejar que entre lo nuevo.


 

Extraído del Disco Libro de Nanas “En el Corazón de la Hembra Maga” de Julián Bozzo

Próximamente a la venta.

+ info en http://www.mundoaladuria.com

Cuando sólo eras un sueño

– Cuando sólo eras un sueño –

Hace tiempo que te imagino,
muchos más años de los que crees.
Antes de conocer a tu madre,
antes, mucho antes,
ya te soñaba.

Era en la década de mis 20.
Tú aún no existías,
sólo lo hacías en mis sueños.

Llevas viva muchos años,
más de lo que imaginas.
Siempre estuviste deambulando
por mis mente y mis palabras.

Te imaginaba jugando en el salón,
diciendo mi nombre,
agarrándome la mano.

Me imaginaba enseñándote la vida,
paseando por el bosque,
tocando el piano,
sintiendo el mar.

Hace tiempo que te imagino,
muchos más años de los que crees.

*De mi próximo disco-libro de nanas ” En el corazón de la Hembra Maga”

Ilustración de Claudia Tremblay