A mí, amigos míos, no me hacen gracia los vídeos de niñas de 16 años de Whatsapp.

Desde hace un par de meses, en varios de los muchos grupos de Whatsapp que tengo, me llegan vídeos con contenido sexual. No me voy a horrorizar por eso, tengo cierto edad y ya he visto y hecho todo lo necesario para tener una relación sexual sana conmigo mismo.

Al principio parece que es cosa de broma; mandar vídeos de chicas desnudas animándonos a “Vamos a darle el último empujón al día”, mientras están desnudas y de espaldas en una mesa, puede ser gracioso.

Entiendo que provoque gracia. El juego de palabras es, sin duda, un ejercicio de ingeniosidad muy interesante aunque, sinceramente, me hubiera provocado risa de igual manera la imagen de un “personaje con una imagen negativa (por ejemplo, ahora que está todo tan revuelto, la imagen de un político)” cerca de un acantilado con la misma frase de “Vamos a darle el último empujón al día”. Eso también hubiera sido gracioso. Sigue leyendo