+ Mamá, ¿Qué se hace cuando sientes que todo esta perdido?

+ Mamá, ¿Qué se hace cuando sientes que todo esta perdido?
 
– Avanzar querido hijo. La tristeza es sólo otra parada, un peaje necesario-
 
+ ¿Un peaje necesario? Para qué?
– La tristeza es como una gota que se va clavando lentamente hasta llegar al fondo del alma. Esquivarla sólo empeora las cosas. Porque la tristeza, como todo, necesita atención. Necesita que les des su espacio y su presencia. De no ser así, aprenderá a disfrazarse y buscará aliados cada vez más disímiles y tóxicos que potenciarán su presencia. ¡Ni te imaginas la de disfraces que puede tomar sólo para sentirse atendida!
 
Por eso hay que dejarla estar y avanzar, desde la tristeza y el desasosiego, desde la pena y el silencio.. también se avanza, también se ama hijo mío. No hace falta estar al 100% para entregarse. Siendo 1% también eres, también amas, tambien llegas.
 
Si quieres ser un hombre de verdad, aprende a hundirte, aprender a sentir la catarata de tu pecho, aprende a no saber, a estar en la duda del corazón vibrante.
 
La pregunta tiene que llevarnos siempre a un abismo.
 
Pero la respuesta depende de ti.
 
Siempre de ti,
y de la valentía de tu corazón brillante.
 
*Notas sobre mi próximo Discolibro. :=)

Y tú que sabrás de la vida si sólo tienes 8 años-. Dijo el adulto enfurecido.

+ Y tú que sabrás de la vida si sólo tienes 8 años-. Dijo el adulto enfurecido.

– Todo- Respondió Manuel. Y luego prosiguió:

… Tú ya estas rondando los 40. Tú ya olvidaste. Tú no sabes lo que es la vida, tú solo sabes de qué esta hecha la inercia y el miedo, la rutina y la soledad.

Yo sólo conozco la oscuridad cuando te veo.

De dónde yo vengo, mis amigos aún confían, aún creen en los caminos secundarios… se saludan con abrazos y juntan su corazón cuando se miran.

Tú moriste el día que decidiste aparcar la infancia en el patio de un colegio.

Tú olvidaste el día que creíste saber algo de la vida.

Te invito a jugar otra vez… a volver a sentir el aroma de la vida titilante en cada paso.

Tú no sabes nada de la vida…

Vives dentro de tu mente,
Apenas recuerdas nada..

Sólo sabes mirar cuando sentencias…

olvidaste abrazar con los ojos cerrados.

olvidaste saltar sobre los charcos.

Olvidaste recordar…

Olvidaste mirar dentro de tu corazón.

—-

Fragmento extraído de “Aladuría y El reencuentro con nuestra Esencia”.

A la venta en octubre de 2017.

+ info en www.mundoaladuria.com

En la capital de aquel país todos querían ser famosos.

En la capital de aquel país todo el mundo hacía lo imposible por ser famoso. No importaba la disciplina ni el cómo lograrlo. El mayor reconocimiento consistía es ser famoso y resaltar por encima de los demás.

Había grandes cantantes, brillantes trapecistas, ingeniosos escritores y excelsos bailarines. Todos buscaban por encima de cualquier cosa llamar la atención y ser mejor que los demás.

Así el cantante era capaz de llegar a notas que los demás solo podían soñar, el trapecista se atrevió a dar un triple salto mortal sobre una fosa llena de cocodrilos y terminó, con terrible resultado, cayendo al fondo de la laguna. El escritor publicó un libro escrito al revés y el bailarín generaba piruetas imposibles.

Todos aplaudían y se llenaban la boca de asombro. Pero siempre había alguien que superar la hazaña anterior, siempre había un bailarín que hacía un pirueta más compleja, y un cantante que cantaba más agudo. Siempre buscando la fama, buscando ser reconocidos.

Un día un viajero de otras tierras pasó por la plaza donde todos estaban practicando sus genuinos dones y algo sucedió. De repente todos pararon al ver qué ese hombre no hacía más que observar. ¿Quién es? -Decían todos- “Es un viajero de otras tierras” -Respondieron-.

Quedaron tan chocados con su presencia que comenzaron a hablar de él sin cesar. Se preguntaban en qué disciplina iba a concursar y de con qué destreza iba a buscaba la fama.

Hasta que el maestro bailarín se acercó y le dijo: Oye que estás haciendo aquí, qué tipo de fama buscas. ¿Qué vienes a demostrar?

Yo no busco fama, respondió el viajero.

Yo sólo pasaba por aquí y me quedé a observar. No vine a concursar.

Y así fue como el extraño viajero terminó siendo el más famoso de su pueblo por los años de los años.

Nunca nadie superó su hazaña.

————-

Fragmento extraído del Libro “Hacia la Aladuría: Sobre el reencuentro con nuestra esencia” Libro 1. Próximamente a la venta.
Ilustración de Isabel Hojas